El retablo rococo de la capilla de San Ciprián.

Terminamos la visita a la capilla de San Ciprián con la descripción que del retablo realiza Manuel Berro en su libro San Ciprián, parroquia de Lieiro. Contrastando con la sobriedad de la ermita hayamos esta recargada pieza de madera policromada de un estilo más propio de la corte de Versalles.

Retablo rococó en el interior de la capilla de San Ciprián.

En el altar hay un retablo rococó con tres calles, en la de enmedio hay un templete con cuatro columnas cuadradas, rematadas con capitel corinteo, donde está colocada una imagen barroca de la Virgen Inmaculada sostenida por ángeles y rayos. Por la parte de arriba, coronando el guardapolvo, que tiene una pintura de una ciudad, esta el Todopoderoso con dos ángeles, uno a cada lado, tallados en el mismo retablo. A ambos lados de la Inmaculada están las imágenes de San Cipriano, obispo y mártir, por la derecha, y la de San Antonio, por la izquierda. Rematan este retablo por los extremos, dos querubines con trompeta, uno a cada lado.

Dios Todopoderoso, con dos ángeles que le acompañan.
María Inmaculada, sostenida por ángeles y rayos.

Imagen de San Cipriano de Cartago, a la derecha de la Inmaculada.

Imagen de San Antonio, a la izquierda de la Inmaculada.

Detalle de querubín, en la base de las columnas.


En relación con esta entrada:

- La capilla de San Ciprián.
- La capilla que fue iglesia.
- El patrón de San Ciprián y su no fiesta.


Fuentes:

Barro Quelle, Manuel (1989), San Ciprian. Coruña. Ediciós do Castro.

El patrón de San Ciprián y su no fiesta.

Dos Ciprianus, ambos santos, uno de Cartago y otro de Antioquía. Los dos obispos y mártires. El de Cartago es el patrón escogido por el pueblo, pero su festividad, el día 16 de septiembre, no se celebra. El de Antioquía, su festividad ya no está en el santoral pero es la que el pueblo festeja, el 26 de septiembre (cuando se celebra). ¿El pueblo ha cambiado de santo patrón? 

Imagen de San Ciprián, con los atributos de obispo.


Dice la tradición que Cipriano de Antioquía fue un mago pagano que tenía tratos con demonios. Con su ayuda quiso seducir a Santa Justina, una virgen cristiana; pero ella frustró los ataques de los demonios con el signo de la cruz. Desesperado, Cipriano hizo él mismo la señal de la cruz, y de esta manera se liberó de los duros trabajos de Satán. Fue recibido en la iglesia, alcanzó preeminencia y se convirtió sucesivamente en diácono, sacerdote, y finalmente obispo, mientras que Justina se convirtió en la cabeza de un convento. Durante la persecución de Dicocleciano, en el año 304, ambos fueron capturados y llevados a Damasco, donde fueron torturados. Como su fe no disminuyó, fueron llevados ante Diocleciano en Nicomedia, donde por orden suya fueron decapitados el día 26 de septiembre. Los cuerpos de los santos quedaron sin enterrar durante seis días, cuando fueron cogidos por marineros cristianos y llevados a Roma, donde fueron enterrados en la finca de una dama noble llamada Rufina y más tarde trasladados a la basílica de Constantino. Su fiesta apareció en el santoral católico hasta el año 1969, de donde fue quitado debido a la falta de evidencia histórica de su existencia. Este San Cipriano legendario, hechicero y mago, es confundido con Cipriano de Cartago, personaje real y padre de la Iglesia primitiva.

San Cipriano de Cartago, nació en esta ciudad en el año 200. Tendría unos 40 años cuando decidió convertirse al cristianimo, dejando el lectura de libros paganos y dedicándose al estudio de las Sagradas Escrituras. Tal era su fama de hombre piadoso que fue ordenado obispo por aclamación popular. Se resistió pero reconoció a Dios en el clamor al pueblo y los sacerdotes. En el año 251, el emperador Decio decretó la persecución contra los cristianos, Cipriano se esconde pero continuó con su prédica y su labor de obispo, enviando cartas a los cristianos exhortándoles a no apostatar para evitar la muerte, aunque muchos lo hicieron por miedo. Cuando cesó la persecución y volvió a la ciudad se opuso la regreso a la iglesia de los que habían apostatado. En el año 252 una epidemia de peste asola Cartago, Cipriano organiza la ayuda a los pobres y vende todas sus posesiones, animando a los cristianos a la limosna y atendiendo personalmente a enfermos y familias.

En el año 257, el emperador Valeriano decreta una persecución aún más intensa que la anterior, en la que obispos y sacerdotes recibirían pena de muerte por celebrar ceremonias religiosas. Por ello, es desterrado, pero él sigue celebrando la eucaristía. El 14 de septiembre de 258 fue apresado por el nuevo procónsul, Galerio. Al día siguiente fue examinado por última vez y sentenciado a morir por la espada. Su única respuesta fue «¡Gracias a Dios!». La ejecución tuvo lugar cerca de la ciudad. Una gran multitud siguió a Cipriano en su último día. Se quitó sus prendas sin asistencia, se arrodilló, y rezó. Tras vendarse los ojos fue decapitado. El cuerpo fue enterrado por cristianos cerca del lugar de la ejecución y sobre él, así como en el lugar de su muerte, se construyeron más tarde iglesias, que, sin embargo, fueron destruidas por los vándalos. Se dice que Carlomagno trasladó los huesos a Francia.

En el retablo de la capilla de San Ciprián se encuentra la talla del santo, del siglo XVII, representado con los atributos de obispo: mitra y báculo, aunque no aparece la palma, que indicaría el martirio. Cuenta Manuel Berro en su libro San Ciprián, parroquia de Lieiro que es Cipriano de Cartago, patrón del pueblo, pero que se celebre la festividad local el día 26 de septiembre, el correspondiente a San Cipriano martir, astrólogo y mago, fue debido a que había un solo cura para las parroquias de Santa María de Lieiro y San Julián de Castelo, y el día 16 de septiembre se festejaba a Santa Eufemia de Trasbar. Es decir, se cambió la fecha, pero no el santo.


En relación con esta entrada:

- La capilla de San Ciprián.
- La capilla que fue iglesia.


Fuentes:

- Barro Quelle, Manuel (1989), San Ciprian. Coruña. Ediciós do Castro.
Santopedia.com (2016), "Santoral", Santopedia.com, [en línea] <http://www.santopedia.com/santoral> [fecha de consulta: 26 de julio de 2016].
Rabre, Ramon (2012), "Tus Preguntas sobre los Santos: San Cipriano, el de Cartago y otros más", Preguntasantoral.blogspot.com.es, [en línea] <http://preguntasantoral.blogspot.com.es/2012/09/san-cipriano-de-cartago-y-otros-mas.html> [fecha de consulta: 26 de julio de 2016].
Es.wikipedia.org (2016), "Cipriano y Justina", Es.wikipedia.org, [en línea] <https://es.wikipedia.org/wiki/Cipriano_y_Justina> [fecha de consulta: 26 de julio de 2016].
- Es.wikipedia.org (2016), "Cipriano de Cartago", Es.wikipedia.org, [en línea] <https://es.wikipedia.org/wiki/Cipriano_de_Cartago> [fecha de consulta: 26 de julio de 2016].

La capilla que fue iglesia.

Expone Manuel Berro Quelle en su libro San Ciprián, parroquia de Lieiro que muy probablemente la capilla de San Ciprián fuera en otro tiempo una iglesia. Basa su afirmación en la existencia del arco triunfal, de medio punto,  que atraviesa su única nave. Los arcos triunfales son propios de las iglesias y su función es separar el presbiterio del resto de la nave principal.

Tras el arco triunfal, el retablo rococó y la pila bautismal.
Tras el arco triunfal se encuentra el retablo rococó; a su izquierda, en la pared un cuadro de San Antonio, a la derecha, una maqueta de un velero bergantín-goleta dentro de una caja con puerta de cristal, que posiblemente sea un exvoto de marineros. También la pila de piedra, toscamente labrada, que probablemente fuera hecha en tiempos de cuando se construyó la capilla. Tiene forma cilíndrica y se empleó para el agua bendita y, aventura Manuel Berro, para bautismos, dadas sus dimensiones. 

Tras la última reforma se cambió el suelo de pizarra por baldosas, además se enfoscaron y encalaron las paredes, por lo que hubo que quitar unas cruces en madera de castaño que había en ellas.

Vista del puerto y de la playa desde el interior de la capilla de San Ciprián.


En relación con esta entrada:

- La capilla de San Ciprián.
- El patrón de San Ciprián y su no fiesta.

Fuentes: 

Barro Quelle, Manuel (1989), San Ciprian. Coruña. Ediciós do Castro.

La capilla de San Ciprian.

Que exista la ermita de San Ciprián, y también la de San Andrés, en la parroquia de Lieiro es gracias a la devoción y sobre todo a las aportaciones de las gentes del pueblo. Cuenta Manuel Berro Quelle en su libro San Ciprián, parroquia de Lieiro, que eran cuatro las parroquias que había en el año 1838 y que ninguna recibía diezmo alguno, por lo que es fácil comprender que hoy día solo se conserven dos.
Capilla de San Ciprián, en el puerto de Arriba.

En el puerto de Arriba se encuentra la ermita de San Ciprián, un templo de una sola planta del que hay constancia en los archivos de la catedral de Mondoñedo que ya existía en el año 1128, y que probablemente fuera construido en los siglos IX o X. La fachada principal es sencilla, rematada por una espadaña de un solo vano coronada con una cruz en su cúspide. Se accede al templo por una puerta situada en el lado norte, ya que la puerta principal, con dintel de piedra, solo se abre el día de la festividad, cuando se celebra.

En el interior varias curiosidades que se relacionan a continuación pero que en próximas entradas se desarrollarán con más detalle:
  • La planta tiene tres alturas, según Berro Quelle resultado de las sucesivas reformas que se hicieron a lo largo de los siglos. Algunas de ellas se recogen en en los archivos diocesanos, las realizadas a cargo de la iglesia, como por ejemplo, en el año 1687, la compra de "losa para la hermita del puerto". En cambio, las reformas mayores eran sufragadas por los vecinos. El que el suelo actual sea de baldosa es debido a la última, en los años 80 del siglo pasado.
  • Un arco triunfal que atraviesa la nave.
  • Una pila bautismal de piedra que probablemente fuera fabricada cuando se construyó la capilla.
  • Un retablo rococó en el que se encuentra la imagen del patrón del pueblo y al que está consagrada la ermita, que también da para una interesante historia tan propia de estos lares.

Detalle de la espadaña.

En relación con esta entrada:

- La capilla que fue iglesia.
- El patrón de San Ciprián y su no fiesta.


Fuentes: 

Barro Quelle, Manuel (1989), San Ciprian. Coruña. Ediciós do Castro.

La leyenda negra del pulpo.

Una mañana temprano, al bajar la marea, un pequeño pulpo quedó en una pequeña charca entre las rocas de la playa de la Caosa. Tiempo les falto a unos rapaces sacar al octópodo de su escondite, pero podría haber ocurrido al revés.

Octopus vulgaris o pulpo común en las rocas de A Caosa.


Cuentan los más viejos del lugar que este animal que tanto gusta comer a los gallegos (y a los no gallegos), así como a los japoneses es voraz, fuerte y decidido. Un molusco que puede alcanzar un gran tamaño, al punto que puede llegar a depredar al propio ser humano.

Cristino Álvarez, en su artículo sobre "El pulpo: un tímido pero calumniado gourmet del mar" refiere de un modo muy ameno algunas referencias de naturalistas y escritores sobre este molusco, del que reproduzco dos de sus párrafos:
[...] el erudito coruñés Joseph Cornide, autor de un magnífico "Ensayo de una historia de los peces y otras producciones marinas de la costa de Galicia, arreglado al sistema del caballero Carlos Linneo" (1788), escribía que los pulpos "son temibles, mayormente cuando se hallan asidos con sus piernas a algún peñasco, pues con las que tienen libres se apoderan de cualquier hombre, trepando por su cuerpo hasta cercarle la garganta, o procurando sumergirlo en al agua hasta sofocarlo". Y Cornide vivía en La Coruña, donde, en su época, abundaba el pulpo... que es seguro que comió más de una vez.
Víctor Hugo no vivía en La Coruña, sino en París... pero, cuando Napoleón III lo envió al exilio, se refugió en las islas británicas de Jersey y Guernsey; en este última escribió "Los trabajadores del mar". Exageró todavía más la leyenda negra del pulpo: "el tigre no puede más que devoraros; el pulpo, ¡horror!, os aspira". Y, por si no había quedado claro, remacha: "más allá de lo terrible, ser comido vivo, está lo inexpresable: ser bebido vivo". Parece que el autor de "Los miserables" tuvo poco contacto con los pulpos, y mucho con las leyendas marineras [...]
El pulpo de la fotografía, tras haber satisfecho nuestra curiosidad volvió a las profundidades marinas y no hubo que lamentar daños, ni en el orden de los mamíferos ni en el de los moluscos.


Fuentes:

Álvarez, C. (2016). Pulpo: un tímido y calumniado gourmet del mar. Origen. La revista de Sabor Rural. Retrieved 6 July 2016, from http://www.origenonline.es/reportajes-pulpo-un-timido-y-calumniado-gourmet-del-mar/1/2452.html

La casa torre de Parga.

En la falda de una montaña, desde un lugar donde se domina todo el valle de O Valadouro, cerca del pequeño núcleo rural de A Torre, se levanta un singular edificio. Se trata de una de las conocidas como Casas Torre de la parroquia de Recaré, un monumento declarado en el año 1994 como bien de interés cultural de la provincia de Lugo.

Casa-torre de Parga. Edificio de carácter defensivo de forma cúbica.


La casa-torre de Parga es un edificio cuadrangular con restos de un torreón. Sus muros son de mampostería de granito y pizarra, los esquinales de sillería y la cubierta es de lajas de pizarra. Destaca la puerta de entrada de medio punto, con arco de dovelas. La torre tiene dos plantas, y de su volumen sobresalen dos añadidos posteriores de planta baja. Es de propiedad privada y no es visitable. 

El edificio adquirió importancia porque fue propiedad del Mariscal Pedro Pardo de Cela, su origen es el mismo que la época historica del Mariscal, momentos de las Revieltas Irmandiñas, en el siglo XV.

Posiblemente en su construcción inicial estuviera almenada, corriendo la suerte de muchas fortalezas de la época propiedad de señores que se enfrentaron o no fueron partidarios de Isabel en la sucesión de la corona de Castilla. Éstos ordenaron sustituir las almenas por tejados, o directamente demolerlas, como en el caso del castillo de Frouxeira para impedir que sus habitantes se hicieran fuertes en ellas. Una vez que la construcción perdió su caracter defensivo se abrieron ventanas, con dinteles de sillería.

La adaptación de la torre a las comodidades de la vida moderna, como las ventanas de aluminio, la bombona de gas butano, la salida de humos o la farola en la dovela del arco de entrada han afectado a la estética de la construcción. 

La casa se levanta en la ladera de la montaña, en una elevación, aprovechando las facilidades del terreno para la defensa.

Vista de la fachada principal, con el añadido en ladrillo.
Vista posterior de la casa.
En la casa destaca la puerta de medio punto.
La adaptación a las comodidades de la vida moderna afectan a la estética.



Fuentes:

Parga, Casa (2016), "GALICIA - "PAZO" (COUNTRY HOUSE) CASA PARGA IN O VALADOURO LUGO", Turgalicia, [en línea] <http://www.turismo.gal/ficha-recurso?cod_rec=9152&ctre=36> [fecha de consulta: 29 de junio de 2016].

Saco, Patricia (2016), "Concello de Valadouro", Valadouro.org, [en línea] <http://www.valadouro.org/es/historia/arqu_civil.php> [fecha de consulta: 29 de junio de 2016].

Es.wikipedia.org (2016), "Bienes de interés cultural de la provincia de Lugo", Es.wikipedia.org, [en línea] <https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Bienes_de_inter%C3%A9s_cultural_de_la_provincia_de_Lugo> [fecha de consulta: 29 de junio de 2016].

La casa del óptico.

El tono blanco de las nubes y el azul profundo del cielo están en la paleta con la que se pintó la fachada de la Escuela Oficial de Idiomas de Ribadeo. Una casa de estilo indiano levantada en la primera década del siglo XX. Se encuentra algo apartada del casco histórico, junto a un antiguo acceso a la villa.

Casa del óptico, actual Escuela Oficial de Idiomas de Ribadeo.


Se conoce como Casa del Óptico y debe su nombre a que se trataba de la vivienda del óptico Pedro García. De estilo sobrio, presenta las características de las viviendas indianas. Así, está coronada por el gurugú o mirador que identificaba las viviendas de los comerciantes y armadores de los siglos XVIII y XIX, al que se asomaban para atisbar en el horizonte la llegada de sus barcos. El acceso a la vivienda se hace por una escalinata flanqueada por dos camelios y en la fachada destaca el balcón presidencial de la primera planta. En el jardín todavía se conserva la acacia plantada hace ya un siglo y la palmera, habitual en los jardines de indianos, como recuerdo de su pasado en ultramar.

Escalinata, flanqueada por dos camelios.


Fuentes:



10. Casa del óptico. Rutas por Ribadeo | Turismo Ribadeo. (2016). Turismo.ribadeo.gal. Recuperado 22 June 2016, a partir de http://turismo.ribadeo.gal/info.php?id=9&idioma=es&cat=1&sec=21

Arco iris sobre la Caosa.

Sobre los acantilados de la Caosa se levanta un edificio de curiosa arquitectura. Con la forma de un prisma triangular que se asemeja a la proa de un barco, lo que le ha valido su sobrenombre de "el Titánic".

Playa de la Caosa y edificio conocido como "el Titánic".

Unos kilómetros más al este nos encontramos con otras construcciones, éstas de forma circular, se trata del castro de Fazouro. La mitad de las mismas se han volatilizado en apenas dos milenios al comerse el mar la superficie sobre la que se asentaba. El "Titanic" se levanta sobre base más firme, el granito del batolito de San Cibrao-Burela, pero solo es cuestión de tiempo que el mar se cobre su presa y el edificio haga el triste honor a su nombre.

Una extraña inscripción.

Cuando el año pasado Francisco Javier Lamelas me enseñó algunas de las fuentes del concello de Cervo, entre ellas la fuente de la Regueira, no salía agua de sus caños. En este año, tras ver su fotografía en el folleto Percorrendo as Fontes, editado por el concello para promover el conocimiento de este importante patrimonio popular, volví para tomar una foto con su mismo encuadre, en el que se incluye el agua fluyendo y la curiosa inscripción de su lateral.

Inscripción en la pared de la izquierda de la fuente.


Franciso Javier Lamelas me cuenta que no hay otra fuente en el Concello con inscripciones similares, y Pablo Mosquera habla de "extrañas inscripciones grabadas en sus piedras". Ambas circunstancias merecen acercarse a la fuente, pararse un momento a pensar sobre lo que quiere decir, y ya de paso disfrutar del sonido del agua fluyendo y del paisaje de la cala de Rueta.

A Mosquera no le falta razón en lo que se refiere a la primera piedra, donde se intuye que podría aparecer el nombre del impulsor de la obra. En la segunda queda claro el año de la construcción y su cargo, el de Prebendado. El nombre de Prebendado comprende a todas las personas del Cabildo Eclesiastico, como son Dignidades, Canónigos y Racioneros. Nos estaríamos refiriendo, por tanto, a un miembro de una iglesia catedral o colegial.

Volviendo a la primera piedra nos encontramos con lo que bien podría ser el nombre SIMONRS, y debajo la palabra SAMLA, en la que la letra S está más atenuada, así como un símbolo tras la A, que a mi parecer podría ser la palabra ALMAS leída del revés. La lectura, entonces, podría ser la siguiente: HÍZOLA SIMONRS AÑO DE 1682 ALMAS PREBENDADO.

La ciudad de Viveiro.

Viveiro ostenta con orgullo la categoría histórica de “ciudad” con los títulos de “muy Noble” y “muy Leal”. 

Puente de la Misericordia y puerta de Carlos V.

A los pies del arco iris se encuentran dos de las muestras arquitectónicas más representativas de la ciudad: el puente de la Misericordia y la puerta de Carlos V. El puente, del siglo XV, fue construido sobre otro romano. Cruza la ría sobre doce arcos, de los que hoy se conservan nueve. La puerta, de estilo plateresco, se abrió en 1548 como homenaje al emperador. 

La ciudad sufrió un gravísimo incendio y Carlos I tuvo a bien perdonar los impuestos durante unos años para que los vivarienses reconstruyeran la ciudad. 


Nota: 

Esta fotografía forma parte de la exposición fotográfica Rincones de la Mariña (Recunchos da Mariña).

La playa de Lago.

La playa de Lago es uno de los tres arenales de la costa de Xove que se encuentran en el tramo costero de la ensenada de San Cibrao.

Una pareja pasea por la playa de Lago, frente a ellos el complejo de Alcoa.

Protegida por los espigones del puerto del complejo de alúmina-aluminio hace que sus aguas sean tranquilas. Su arena es blanca y fina, su entorno no está urbanizado y para acceder a ella hay que atravesar un sistema dunar, pero a pesar de que sea una de las mejores playas de la zona pierde el atractivo por el entorno industrializado que la rodea, lo que hace que esté poco concurrida.

A fonte do Cadafalso.

Pocas veces conducen los paseos por Viveiro a este lugar. Situada extramuros del casco histórico, esta fuente y sus alrededores eran antaño uno de los lugares más frecuentados. Se encuentra en la actual Rua Alfonso Pérez, que siguiendo el trazado de la calzada romana antiguamente constituía el acceso principal a la ciudad, cuya muralla se franqueaba por la Porta da Vila.
 
Fonte do Cadafalso.

La fuente es de estilo tardo renacentista (s. XVIII), construida en piedra de granito con tres caños. Su factura se atribuye a Diego Ibáñez Pacheco. Formaba parte del antiguo barrio del convento de San Domingo, que derribado en tiempos de la desamortización, en 1851. 

Recibe este nombre porque cerca de ella se instalaba el cadalso (cadafalso en gallego) en el que se ejecutaban públicamente a los condenados a muerte. Los cuerpos de los condenados quedaban expuestos a la entrada de la villa para escarmiento y como advertencia a los que llegaban por el camino principal de cómo se las gastaba la justicia con los malhechores.


Por Júpiter.


Así lucía Júpiter al final del crepúsculo en A Seara (Alfoz) el día 24 de marzo. Era el astro que brillaba más luminoso hasta la salida de la luna llena.


Júpiter y salida de la luna llena, en A Seara (Alfoz)

El planeta podía verse a simple vista porque se encontraba en "la oposición de Júpiter", cuando la Tierra queda alineada entre Júpiter y el Sol, un evento astronómico que se repite cada trece meses. Además, el 8 de marzo, la Tierra y Júpiter tuvieron un encuento cercano a solo 664 millones de kilómetros de distancia. Cuando esto ocurre, encontrar al planeta gigante en el firmamento es muy fácil ya que es el objeto más luminoso. Saliendo por el este al atardecer, luce tres veces más brillante que Sirio, la estrella con más brillo en el cielo.


Panoramica del Xistral.

Desde la torre de Pardo de Cela se contempla una extraordinaria panorámica de las cumbres más altas de la Sierra del Xistral. Habitualmente ocultas entre las nubes y las nieblas, incluso en un día despejado cuesta distinguir entre la bruma O Cadramón, la montaña más alta de la Mariña, con 1.062 metros.

Panorámica de la sierra desde la torre de Pardo de Cela.

Esta pequeña cordillera paralela a la costa cantábrica, se interpone entre el mar y A Terra Chá. Esta ubicación hace que un viento húmedo y frío, la xistra, azote las cumbres y que también queden atrapadas las nubes cargadas de agua, que dejan cantidades significativas de precipitaciones todos los años. El agua se deposita en las llanuras elevadas encharcando los pastos naturales y creando extensos depósitos de turba.

El origen de la Santa Cena.

En la capilla de la Venerable Orden Tercera, en la Iglesia de san Francisco, se guarda el paso de "La Santa Cena" (Juan Sarmiento, 1807). Sale en la procesión de "La Última Cena", el Jueves Santo, junto con los pasos de "La Oración del Huerto", "El Cristo de la Columna", "El Ecce-Homo de la Caña" y "La Dolorosa".

Paso de la Santa Cena, en la capilla de la Orden Tercera. Iglesia de San Francisco.

Me contaba Pablo Mosquera la relación que existe entre este paso y el desarrollo del complejo industrial de Sargadelos, impulsado por el ilustrado Raimundo Ibáñez, marques de Sargadelos, de desgraciado final. Instaló su fábrica en Cervo por la disponibilidad de los recursos naturales de la zona y además porque necesitaba un puerto para dar salida a sus manufacturas. El puerto natural que forma la desembocadura del Río Cobo en San Ciprián fue el lugar escogido por el marques, convirtiéndose en puerto de carga y descarga y en el que se instalan astilleros que construyen buques como la Fragata Sargadelos; dónde trabajan carpinteros de ribera como Juan Sarmiento, que era experto en la talla de los mascarones de proa. De la Orden Tercera de Viveiro recibe este artesano el encargo para la imaginería, realizando una obra maestra.

A partir de aquí quizá estamos entrando en el terreno de la leyenda, ya que se dice que Juan Sarmiento se inspiró en marineros de San Ciprián para tallar los rostros de los Apóstoles. Y hay distintas versiones sobre quién fue el modelo para Judas, ya que algunos sostienen que fue un deudor del artesano y otros el alcalde del pueblo.


Fuentes:

. Lavozdegalicia.es, 2016. http://www.lavozdegalicia.es/noticia/amarina/2014/11/10/otono-sargadelos-san-ciprian/00031415622174359720469.htm





Más visitas guiadas en Viveiro.

Para conocer Viveiro, la ciudad, sus personajes ilustres y su Semana Santa, es obligado participar en las visitas guiadas organizadas por el Centro Comercial Casco Histórico de Viveiro y la Xunta de Cofradías de Semana Santa. Bajo la estatua de Nicomedes Pastor, en la Praza Maior, nos espera Suso Martínez, otro vivariense ilustre, que nos conducirá intra y extramuros de la ciudad, sin dejar una buena historia que contar ni rincón que mostrar.

Suso Martínez comienza sus visitas a los pies de la estatua de Nicomedes Pastor.

Estos son los días y horarios: lunes 21 y martes 22 y miércoles 23, a las 18 horas; Jueves Santo, a las 13 horas; Viernes Santo, a las 13 horas; Sábado de Gloria, a las 17.30 horas, y Domingo de Resurrección, a las 13 horas. No basta con participar un día solo, ya que además de que los recorridos sean diferentes, Suso se encarga de engancharte en una trama de historias cuyo desenlace no desvela. Así, el número de seguidores va aumentando de día en día. En definitiva, unas visitas que no tienen precio, y que encima son gratuitas.

Suso Martínez es vicepresidente de la Asociación Profesional de Guías Turísticos de Galicia, profesor de historia y especialista en Historia popular de Galicia, y sobre todo, un narrador apasionado.

Gran afluencia de visitantes a las puertas de la iglesia de San Francisco.

La crucifixión de Cristo.

Cuando los cofrades preparaban el paso del Calvario para la procesión de la Pasión de Viernes Santo de Viveiro parecía que se estaba representando el hecho de la crucifixión de Jesús narrado en los evangelios.

Paso del Calvario, Semana Santa de Viveiro.

"Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí". Lc. 23, 33.
Era común que los grupos de ejecución estuvieran compuestos por cuatro soldados y un centurión, y que estos pudieran reclamar los bienes de la víctima como parte de su salario (expollatio), y en los Evangelios se narra que, tras crucificarlo, los soldados se repartieron sus vestiduras. En la fotografía son cinco los que montan el paso, por lo que la coincidencia es completa.

Una fiesta lunar.

Si la Natividad de Jesucristo se celebra el 25 de Diciembre es, entre otras razones, porque en ese día se celebraba en Roma una fiesta pagana muy importante en honor del sol coincidiendo con el solsticio de invierno, el culto a Mitra. Así, el emperador Constantino se esforzó en unir el culto solar al culto cristiano y la Iglesia de Roma se preocupó por oponer al culto pagano de la naturaleza su propia fiesta de la luz, el Nacimiento de Cristo, Luz de las naciones.

Luna llena sobre San Rosendo, en Jueves Santo.

En cambio, la Semana Santa es una fiesta lunar, y por ello tiene fecha variable. El Viernes Santo es el primer viernes posterior a la primera luna llena después del equinocio de primavera, por lo que nunca se celebrará una Semana Santa antes del 21 de marzo ni después del 23 de abril, hecho que se decidió en el Concilio de Nicea en el año 325. Otra explicación del cálculo se realiza tomando como referencia el Domingo de Resurrección, el Domingo de Pascua judío, ya que la Iglesia quería conmemorar la muerte de Jesús el mismo día que lo relatan los evangelios, que se produjo durante la celebración de la Pascua judía. Los judíos de aquel tiempo, y también ahora, se sirven del calendario lunar para conmemorar la liberación del pueblo judio de la esclavitud de Egipto, siendo el Domingo de Pascua el domingo siguiente a la luna llena del mes de Nissan, que tiene lugar entre el 22 de marzo y el 25 de abril del calendario Gregoriano. 

La fotografía se tomo el Jueves Santo del año 2015, cuando la luna llena se elevaba sobre la estatua de San Rosendo, que se muestra sobre el frontispicio de la catedral de Mondoñedo. Un jirón de nubes actuó como un filtro que compensó la exposición de la luna, así ambos motivos aparecen correctamente expuestos.


Fuentes:

"ORIGEN DE LAS FIESTAS DE NAVIDAD". Mercaba.org, 2016. http://www.mercaba.org/ARTICULOS/O/origen_de_las_fiestas_de_navidad.htm

User, Super. "¿Por qué siempre hay luna llena en Semana Santa?". Errores Historicos, 2016. http://www.erroreshistoricos.com/ipor-que/679-ipor-que-siempre-hay-luna-llena-en-semana-santa.html

La torques de Ribadeo.

Quizá la pieza más llamativa de la orfebrería castreña sea la torques, un collar rígido y redondo que está abierto por la parte anterior, a modo de herradura circular y cuyas puntas presentan frecuentemente ornamentos esculpidos con esferas, cubos o formas zoomórficas. El cuerpo del collar podía estar revestido y estaban hechos de cuerda de metal entrelazado, normalmente oro, bronce o cobre.
La torques de Ribadeo, en el Museo Arqueológico Nacional.

Son numerosas las torques encontradas en el noroeste peninsular, entre las que destaca la conocida como Torques de Burela, una impresionante pieza de casi 2 kg de oro de 23 kilates que por fin puede verse en el Museo Provincial de Lugo aunque en la sala en que se encuentra no pueden realizarse fotografías. 

En el Museo Arqueológico de Madrid se muestra un conjunto de piezas de oro conocidas como las Joyas de Ribadeo, entre las que se encuentra una curiosa torques datada entre los siglos IV y II a. C. en la que uno de sus terminales actuaba como sonajero, apreciándose en una radiografía un objeto situado en su interior. 

Vitrina en la que se encuentra la torques en la sección de la cultura castreña del MAN.

Fuentes:

"Torque (collar)". Es.wikipedia.org, 2016. https://es.wikipedia.org/wiki/Torque_(collar)

La certeza del fin.

“Morre o rei e morre o papa; pero de morrer ninguén escapa”, dice el refranero gallego y es evidente, pero existen creencias que defienden que la muerte avisa, que se la puede ver antes de que ocurra el fatal desenlace.

Puerta del cementerio de Castro de Ouro, con una interesante inscripción en la lápida del dintel.

Se conoce como la visión la observación de una comitiva fúnebre que se dirige hacia una iglesia o cementerio. Quienes ven la “visión” no distinguen a sus componentes, ni quién será el muerto, pues incluso uno puede llegar a observar su propio cortejo fúnebre. Otra forma de visión percibe gritos de llanto y luces que se dirigen a la casa en la que producirá el deceso.


Nota:

Esta fotografía forma parte de la exposición fotográfica Rincones de la Mariña (Recunchos da Mariña).

Báculos junto a la presa de Sargadelos.

Hace un par de años tomé esta fotografía a los pies de la desbordada presa de Sargadelos, cuando las frondes de los helechos comenzaban a desarrollarse. Si hubiera de ponerla un título, sin duda sería concilio.

Frondes jóvenes con su forma de báculo característica.

El ciclo vital de los helechos presenta dos fases en las que presentan diferente morfología, el esporofito en la que produce esporas, y el gametofito, en la que produce gametos.

El esporofito es la parte visible, representada por una planta verde en la que se pueden diferenciar raíz, tallo y hojas. El tallo es un rizoma rastrero y subterráneo del que surgen las raíces y las hojas o frondes.

Las frondes se van desarrollando a medida que crecen y que cuando son pequeñas tienen una forma carácterística de báculo.


Fuentes:

Asturnatura.com,. (2016). Helechos, morfología. Recuperado 14 February 2016, a partir de http://www.asturnatura.com/articulos/helechos/helei.php

Foz, turismo de sol y playa.

Coincidencia o no con el cambio climático, lo cierto es que los veranos mariñanos son más largos y benignos.

Playa de la Rapadoira, Foz.

Ello, unido a la burbuja inmobiliaria, ha generado una avalancha de turistas que buscan el sol y la playa en primera línea a precios más asequibles que en otros lugares de la costa española ya sobresaturados. En la Mariña se apostó por este desarrollo levantándose infames urbanizaciones. 

La crisis ha acabado con este modelo y algunos exigen la búsqueda de alternativas que pongan en valor el patrimonio natural, cultural y etnográfico; otros confían en la nueva ley de costas para perpetuar el ladrillo.


Nota: 

Esta fotografía forma parte de la exposición fotográfica Rincones de la Mariña (Recunchos da Mariña).

El pasado ballenero de San Ciprián.

Un mural sobre las paredes de un contenedor situado en el patio del Museo Provincial del Mar de San Ciprián representa los símbolos de este pueblo marinero. No hay marino sin su sirena, y en el cercano archipiélago de las Farallons habita Maruxaina, cuya leyenda se rememora todos los años en una fiesta de interés turístico gallego. En la pintura nada junto a una ballena; de su caza, practicada desde tiempos inmemoriales, generaciones de sancibrenses ganaron su sustento.

Escena marinera en el Museo Provincial del Mar.

Pablo Mosquera, en su libro Senderos para el viajero rememora con nostalgia el pasado ballenero de la Mariña y en San Ciprián. Nos habla de lo que relataba el Licenciado Molina acerca de cómo la caza era una actividad perfectamente organizada y en la que participaba toda la comunidad. Sobre cómo se esperaba el paso de los cetáceos entre los meses de noviembre y febrero, que desde la atalaya se vigilaba su paso y el vigía anunciaba su presencia con una hoguera. En ese momento, desde las playas se hacen a la mar las lanchas, con diez remeros, patrón en popa y arponero en proa. Había que llegar al animal, para arponearlo con una lanza provista de la estacha, después seguirle con las sangraderas hasta que su rendición; y remolcarlo hasta el surgidero, en la playa do Cabalo, donde hombres y mujeres de todas las edades procedían a las tareas de despiece.

Fuentes:

Mosquera, P. Senderos para el viajero. Os Aventados, 2009.

San Ciprián vs. San Cibrao.

Para la Exposición Iberoamericana de 1929 se construyó en el Parque de María Luisa de Sevilla la Plaza de España. En las paredes de la plaza se encuentra una serie de bancos en los que se representan las provincias españolas, con su escudo, un mapa y un paño de azulejo con un hecho histórico. En el correspondiente a la provincia de Lugo aparecen algunas poblaciones mariñanas, y entre ellas, San Ciprián.

Mapa de la provincia de Lugo en paño de azulejo, en la plaza de España de Sevilla.

Este mapa me va a servir de excusa para hablar de un hecho curioso que ocurre en este pintoresco pueblo que se levanta sobre una península, y es la manera de denominarlo. Según la ley de Normalización Ligüística de 1983, "los topónimos de Galicia tendrán como única forma oficial la gallega" pero es muy llamativo que seamos los de fuera los únicos que utilizamos el término San Cibrao mientras que la mayor parte de los oriundos utilizan la forma castellana. Sin embargo, en otras localidades mariñanas se utiliza preferentemente el topónimo en gallego.

Manuel Berro Quelle, en su libro "San Ciprián, parroquia de Lieiro" aborda con profundidad la cuestión sobre la utilización adecuada del topónimo. Estudia la evolución etimológica del mismo desde el término latino Sanctus Ciprianus, primera referencia escrita en un documento conservado en el archivo de la catedral de Mondoñedo en el que se alude a la ermita que hay en el Puerto de Arriba, construida por los marineros en ofrenda al santo que escogerán como su patrón y que dio origen al nombre actual de la villa.

Afirma que, a medida que las lenguas romances sustituyeron al latín, las palabras fueron cambiándose a medida que avanzaban los nuevos idiomas dentro de la sociedad. Así, el nombre latino se convirtió en la Baja Edad Media o en el Renacimiento en el gallego San Cibrao, como se refleja en todos los textos de la época.

En cambio, a partir del siglo XVI vuelve a recogerse en los escritos las variantes castellanas San Cyprián, San Cebrián o San Cibrián. Berro Quelle establece dos hipótesis, la primera vendría dada por la política centralista iniciada por los Reyes Católicos, lo que conllevaría que el gallego dejara de tener la importancia que tenía y que además fuera tratado como una lengua vulgar, ya que los nobles e hidalgos hablaban castellano, así como los escribanos y la clase alta, que eran los que sabían escribir. Pero como esto fue igual para toda Galicia y hay pueblos que conservan el topónimo gallego establece una segunda posibilidad, y es que por ser un puerto fuera muy visitado por marineros y balleneros vascos y cántabros, que se refirieran al pueblo por el nombre en castellano, que tendría su homónimo en sus tierras puesto que el nombre del obispo de Cartago fue escogido para muchos poblamientos.

Concluye Berro Quelle que el nombre de San Ciprián se viene utilizando desde hace más de tres siglos, por lo menos en la forma escrita, aunque probablemente en la lengua hablada del pueblo, en las clases bajas, siguiese empleándose algún tiempo la forma San Cibrao. En cualquier caso, hoy ni los más viejos del lugar tienen noticia de que se le llamase así, y si alguien lo sabía era porque había leído un texto anterior al siglo XVII, por lo que piensa que sería un error intentar llamar a un pueblo de manera desconocida para sus pobladores. Y aunque otros topónimos gallegos como Xove, Viveiro, Valadouro... se han vuelto a emplear a partir de la ley de Normalización Lingüística, y que aunque se escribían con grafía castellana (Jove, Vivero, Valle de Oro...), en el habla y en el pensamiento de la gente del lugar no había otra cosa que la variante gallega.

Cuando comencé a veranear en el pueblo lo nombraba en gallego ya que así se mostraba en todos los indicadores, ahora que resido cuando puedo me refiero al mismo como lo nombran sus vecinos.

El banco de Lugo, con la escena histórica, el escudo y mapa.

Fuentes:

BERRO QUELLE, M. San Ciprián, parroquia de Lieiro. Ediciones do Castro. 1989.

Luces de Navidad.

Acostumbrado al derroche luminoso en una gran ciudad, con una sucesión de luces sobre las calles y en los comercios con el fin de animar a las mareas de gente al consumo desaforado, reconforta escapar a la Mariña a descansar entre sus rincones. 

Luces de Navidad en Rueta.

Entre las casas y los hórreos de Rueta, donde si no fuera por la luz de una estrella podría ser cualquier tiempo, se puede sentir el recogimiento que debería ser propio de estas fechas. Y con esta imagen aprovecho para felicitar a los visitantes de esta página las fiestas deseándoles...

Una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo.


Nota:


Esta imagen, revelada con un efecto pictórico, formó parte de la Exposición de Navidad, en el año 2015, organizada por el Patronato de Cultura del Ayuntamiento de Fuenlabrada.

Los canecillos de Santa Filomena.

En Santa Filomena do Cadramón, lo que hoy es la capilla antaño era el ábside, mientras que de la nave central solo quedan restos de sus muros. De manera que, para entrar en el interior del templo hay que pasar por la puerta bajo el arco de triunfo, cuyo vano se ha tapiado. Sobre el mismo se levanta la espadaña.

Vista del lado norte de la capilla con los canecillos. Al fondo el Cadramón.

Pero si algo destaca sobremanera son las ménsulas exteriores, hay siete canecillos de factura románica, unos con motivos geométricos y otros de carácter sexual. Tienen una gran importancia porque representan la relación eclesial con la sexualidad, y más que una advertencia sobre el pecado son rogativas por la fecundidad. La reproducción era una necesidad imperiosa de la época, por la falta de población y la corta esperanza de vida. Respecto a los canecillos, uno tiene tallado un símbolo fálico, otro muestra a un hombre con el aparato genital sobredimensionado, un tercero a una mujer enseñando su zona genital y un cuarto, el del extremo este, muy erosionado, que quizá represente a un hombre palpándose con una mano el trasero mientras que con la otra se toca los genitales.

A continuación se muestran los canecillos en detalle, ordenados de este a oeste.

1º canecillo. Quizá un hombre tocándose los genitales y el trasero.
2º canecillo. Hombre con el aparato genital sobredimensionado.
3º canecillo. Motivo geométrico.
4º canecillo. Símbolo fálico.
5º canecillo. Motivo geométrico.
6º canecillo. Mujer enseñando su zona genital.
7º canecillo. Motivo geométrico.
Se accede al interior de la capilla por el arco de triunfo.

En relación con esta entrada:



Fuentes:

VV.AA. Terras de Miranda. Ed. Asociación Terras de Miranda. 2008.

Saco, P. (2015). Concello de Valadouro. [online] Valadouro.org. Disponible en: http://www.valadouro.org/es/historia/arqu_relixiosa.php [Acceso 22 Dic. 2015].